You are here

Un reencuentro familiar en la Ciudad Bonita

Jóven con su madre en reencuentro

Categoría: Noticias Idipron

4 de enero de 2019

Un emotivo encuentro entre una madre y su hija, tras muchos años sin verse y como un regalo de Navidad, se dio el 24 de diciembre en la ciudad de Bucaramanga, en el marco de la Estrategia de Protección Decembrina que implementó el Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y de la Juventud – IDIPRON, en la Ciudad Bonita, Bucaramanga.

Mariana de 17 años, ingresó hace dos meses y medio a la Unidad de Protección Integral (UPI) El Edén, ubicada en Melgar, Tolima, muy cerca a Bogotá. Ella había tenido una alta permanencia en la calle. Profesionales y compañeros le dieron una cálida acogida, que le han permitido sentirse más segura y apreciada.   

Al saber que iría siete días de vacaciones a la Ciudad Bonita, hizo contacto con un tío paterno que sabía de su mamá para decirle que quería conocerla, hablar con ella y, tal vez, conseguir respuestas a tantas preguntas que siempre la habían atormentado.

El encuentro se dio en una salida organizada por el IDIPRON el 24 de diciembre, justo en el emblemático Parque Santander de Bucaramanga, donde estaba en compañía de algunos de sus compañeros y profesores.

 

Me sentí extraña. Nunca había visto a mi mamá y me causó curiosidad, emoción y una mezcla de sentimientos encontrados. Durante muchos años tuve rabia al saber que nos había abandonado muy pequeñas a mi hermana y a mí, pero uno va creciendo y quería hablar con ella. Fue un momento recomplicado y quedamos en vernos más adelante para pasar un día entero con ella”, relató Mariana.

 

Fue así como el 26 de diciembre la mamá la recogió en el Grupo de Carabineros de Floridablanca, donde el grupo de adolescentes y personal del IDIPRON acampa, en un convenio interinstitucional con la Policía Nacional. La mamá firmó un acta de recibir a la menor en perfectas condiciones físicas y sicológicas, y allí quedó asentado el lugar donde estaría y la hora de regreso.

Minutos antes, la mamá había contado brevemente algunos pormenores de su juventud y cómo a los 14 años había tenido a su primera hija, la hermana de Mariana, y a los 15 años a ella. No tuvo las mejores relaciones con el papá de las niñas ni con la suegra. Y, tras muchos maltratos regresó con sus padres quienes se la llevaron a Venezuela.

Nunca pensé en abandonar a mis hijas… Yo las quería y las quiero, pero era muy joven y cuando le dije al papá que iba a salir a trabajar, no me dejó sacar las niñas; dijo que él las cuidaba, y así en medio de mi juventud, pensé que me deshacía de un problema”, cuenta con cierta amargura.

Cuando preguntaba por ellas a algunos familiares, sabía que Mariana me odiaba, pero yo estaba en otro país. Retorné en mayo de este año y supe todas las dificultades que han pasado mis hijas. Le agradezco a ella y al IDIPRON por esta oportunidad del reencuentro”, afirmó la madre.

Mariana escuchaba con atención y con una gran expectativa porque la nueva relación debía estar basada en el perdón y la reconciliación. Luego del día que pasó con su mamá, contó que conoció a otra hermanita menor, quien lloró cuando ella debió regresar al seno del Instituto.

El 31 de diciembre la invitaron a estar con su nueva familia por unas horas. Mariana aún no le cuenta a su hermana de este encuentro. Sonríe cuando piensa que su decisión de ingresar al IDIPRON está cambiado favorablemente su vida. Está cursando séptimo grado y pronto ingresará a octavo. Más adelante podrá ser una estudiante externa de la institución y hacer realidad su sueño, de estudiar Diseño Gráfico en el Sena.

Me encanta dibujar; he pintado siempre. Todo lo relacionado con Internet tiene futuro”, explicó. También se sentía feliz porque después de mucho tiempo volvió a hablar con su papá, quien se alegró que estuviera en el Instituto.

Es evidente el vínculo de afecto que se establece entre los profesionales del IDIPRON y “sus niños”, como les dicen. Todos tienen una meta: reeducarlos, formarlos y entretenerlos, darles las oportunidades que algunos de ellos no han tenido y convertirlos en seres productivos para la sociedad. Es una tarea valiente que cada día conlleva su propio afán.

 

 

Siguiente Anterior
stdClass Object
(
    [vid] => 1016
    [uid] => 1
    [title] => Un reencuentro familiar en la Ciudad Bonita
    [log] => 
    [status] => 1
    [comment] => 1
    [promote] => 1
    [sticky] => 0
    [nid] => 1016
    [type] => noticias
    [language] => en
    [created] => 1546609003
    [changed] => 1546609003
    [tnid] => 0
    [translate] => 0
    [revision_timestamp] => 1546609003
    [revision_uid] => 1
    [body] => Array
        (
            [und] => Array
                (
                    [0] => Array
                        (
                            [value] => 

4 de enero de 2019

Un emotivo encuentro entre una madre y su hija, tras muchos años sin verse y como un regalo de Navidad, se dio el 24 de diciembre en la ciudad de Bucaramanga, en el marco de la Estrategia de Protección Decembrina que implementó el Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y de la Juventud – IDIPRON, en la Ciudad Bonita, Bucaramanga.

Mariana de 17 años, ingresó hace dos meses y medio a la Unidad de Protección Integral (UPI) El Edén, ubicada en Melgar, Tolima, muy cerca a Bogotá. Ella había tenido una alta permanencia en la calle. Profesionales y compañeros le dieron una cálida acogida, que le han permitido sentirse más segura y apreciada.   

Al saber que iría siete días de vacaciones a la Ciudad Bonita, hizo contacto con un tío paterno que sabía de su mamá para decirle que quería conocerla, hablar con ella y, tal vez, conseguir respuestas a tantas preguntas que siempre la habían atormentado.

El encuentro se dio en una salida organizada por el IDIPRON el 24 de diciembre, justo en el emblemático Parque Santander de Bucaramanga, donde estaba en compañía de algunos de sus compañeros y profesores.

 

Me sentí extraña. Nunca había visto a mi mamá y me causó curiosidad, emoción y una mezcla de sentimientos encontrados. Durante muchos años tuve rabia al saber que nos había abandonado muy pequeñas a mi hermana y a mí, pero uno va creciendo y quería hablar con ella. Fue un momento recomplicado y quedamos en vernos más adelante para pasar un día entero con ella”, relató Mariana.

 

Fue así como el 26 de diciembre la mamá la recogió en el Grupo de Carabineros de Floridablanca, donde el grupo de adolescentes y personal del IDIPRON acampa, en un convenio interinstitucional con la Policía Nacional. La mamá firmó un acta de recibir a la menor en perfectas condiciones físicas y sicológicas, y allí quedó asentado el lugar donde estaría y la hora de regreso.

Minutos antes, la mamá había contado brevemente algunos pormenores de su juventud y cómo a los 14 años había tenido a su primera hija, la hermana de Mariana, y a los 15 años a ella. No tuvo las mejores relaciones con el papá de las niñas ni con la suegra. Y, tras muchos maltratos regresó con sus padres quienes se la llevaron a Venezuela.

Nunca pensé en abandonar a mis hijas… Yo las quería y las quiero, pero era muy joven y cuando le dije al papá que iba a salir a trabajar, no me dejó sacar las niñas; dijo que él las cuidaba, y así en medio de mi juventud, pensé que me deshacía de un problema”, cuenta con cierta amargura.

Cuando preguntaba por ellas a algunos familiares, sabía que Mariana me odiaba, pero yo estaba en otro país. Retorné en mayo de este año y supe todas las dificultades que han pasado mis hijas. Le agradezco a ella y al IDIPRON por esta oportunidad del reencuentro”, afirmó la madre.

Mariana escuchaba con atención y con una gran expectativa porque la nueva relación debía estar basada en el perdón y la reconciliación. Luego del día que pasó con su mamá, contó que conoció a otra hermanita menor, quien lloró cuando ella debió regresar al seno del Instituto.

El 31 de diciembre la invitaron a estar con su nueva familia por unas horas. Mariana aún no le cuenta a su hermana de este encuentro. Sonríe cuando piensa que su decisión de ingresar al IDIPRON está cambiado favorablemente su vida. Está cursando séptimo grado y pronto ingresará a octavo. Más adelante podrá ser una estudiante externa de la institución y hacer realidad su sueño, de estudiar Diseño Gráfico en el Sena.

Me encanta dibujar; he pintado siempre. Todo lo relacionado con Internet tiene futuro”, explicó. También se sentía feliz porque después de mucho tiempo volvió a hablar con su papá, quien se alegró que estuviera en el Instituto.

Es evidente el vínculo de afecto que se establece entre los profesionales del IDIPRON y “sus niños”, como les dicen. Todos tienen una meta: reeducarlos, formarlos y entretenerlos, darles las oportunidades que algunos de ellos no han tenido y convertirlos en seres productivos para la sociedad. Es una tarea valiente que cada día conlleva su propio afán.

 

 

[summary] => [format] => full_html [safe_value] =>

4 de enero de 2019

Un emotivo encuentro entre una madre y su hija, tras muchos años sin verse y como un regalo de Navidad, se dio el 24 de diciembre en la ciudad de Bucaramanga, en el marco de la Estrategia de Protección Decembrina que implementó el Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y de la Juventud – IDIPRON, en la Ciudad Bonita, Bucaramanga.

Mariana de 17 años, ingresó hace dos meses y medio a la Unidad de Protección Integral (UPI) El Edén, ubicada en Melgar, Tolima, muy cerca a Bogotá. Ella había tenido una alta permanencia en la calle. Profesionales y compañeros le dieron una cálida acogida, que le han permitido sentirse más segura y apreciada.   

Al saber que iría siete días de vacaciones a la Ciudad Bonita, hizo contacto con un tío paterno que sabía de su mamá para decirle que quería conocerla, hablar con ella y, tal vez, conseguir respuestas a tantas preguntas que siempre la habían atormentado.

El encuentro se dio en una salida organizada por el IDIPRON el 24 de diciembre, justo en el emblemático Parque Santander de Bucaramanga, donde estaba en compañía de algunos de sus compañeros y profesores.

 

Me sentí extraña. Nunca había visto a mi mamá y me causó curiosidad, emoción y una mezcla de sentimientos encontrados. Durante muchos años tuve rabia al saber que nos había abandonado muy pequeñas a mi hermana y a mí, pero uno va creciendo y quería hablar con ella. Fue un momento recomplicado y quedamos en vernos más adelante para pasar un día entero con ella”, relató Mariana.

 

Fue así como el 26 de diciembre la mamá la recogió en el Grupo de Carabineros de Floridablanca, donde el grupo de adolescentes y personal del IDIPRON acampa, en un convenio interinstitucional con la Policía Nacional. La mamá firmó un acta de recibir a la menor en perfectas condiciones físicas y sicológicas, y allí quedó asentado el lugar donde estaría y la hora de regreso.

Minutos antes, la mamá había contado brevemente algunos pormenores de su juventud y cómo a los 14 años había tenido a su primera hija, la hermana de Mariana, y a los 15 años a ella. No tuvo las mejores relaciones con el papá de las niñas ni con la suegra. Y, tras muchos maltratos regresó con sus padres quienes se la llevaron a Venezuela.

Nunca pensé en abandonar a mis hijas… Yo las quería y las quiero, pero era muy joven y cuando le dije al papá que iba a salir a trabajar, no me dejó sacar las niñas; dijo que él las cuidaba, y así en medio de mi juventud, pensé que me deshacía de un problema”, cuenta con cierta amargura.

Cuando preguntaba por ellas a algunos familiares, sabía que Mariana me odiaba, pero yo estaba en otro país. Retorné en mayo de este año y supe todas las dificultades que han pasado mis hijas. Le agradezco a ella y al IDIPRON por esta oportunidad del reencuentro”, afirmó la madre.

Mariana escuchaba con atención y con una gran expectativa porque la nueva relación debía estar basada en el perdón y la reconciliación. Luego del día que pasó con su mamá, contó que conoció a otra hermanita menor, quien lloró cuando ella debió regresar al seno del Instituto.

El 31 de diciembre la invitaron a estar con su nueva familia por unas horas. Mariana aún no le cuenta a su hermana de este encuentro. Sonríe cuando piensa que su decisión de ingresar al IDIPRON está cambiado favorablemente su vida. Está cursando séptimo grado y pronto ingresará a octavo. Más adelante podrá ser una estudiante externa de la institución y hacer realidad su sueño, de estudiar Diseño Gráfico en el Sena.

Me encanta dibujar; he pintado siempre. Todo lo relacionado con Internet tiene futuro”, explicó. También se sentía feliz porque después de mucho tiempo volvió a hablar con su papá, quien se alegró que estuviera en el Instituto.

Es evidente el vínculo de afecto que se establece entre los profesionales del IDIPRON y “sus niños”, como les dicen. Todos tienen una meta: reeducarlos, formarlos y entretenerlos, darles las oportunidades que algunos de ellos no han tenido y convertirlos en seres productivos para la sociedad. Es una tarea valiente que cada día conlleva su propio afán.

 

 

[safe_summary] => ) ) ) [field_mes] => Array ( [und] => Array ( [0] => Array ( [tid] => 10 [taxonomy_term] => stdClass Object ( [tid] => 10 [vid] => 4 [name] => Enero [description] => [format] => filtered_html [weight] => 0 [vocabulary_machine_name] => mes [rdf_mapping] => Array ( [rdftype] => Array ( [0] => skos:Concept ) [name] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => rdfs:label [1] => skos:prefLabel ) ) [description] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:definition ) ) [vid] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:inScheme ) [type] => rel ) [parent] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:broader ) [type] => rel ) ) ) ) ) ) [field_dia] => Array ( [und] => Array ( [0] => Array ( [tid] => 25 [taxonomy_term] => stdClass Object ( [tid] => 25 [vid] => 3 [name] => 4 [description] => [format] => filtered_html [weight] => 6 [vocabulary_machine_name] => dia [rdf_mapping] => Array ( [rdftype] => Array ( [0] => skos:Concept ) [name] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => rdfs:label [1] => skos:prefLabel ) ) [description] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:definition ) ) [vid] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:inScheme ) [type] => rel ) [parent] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:broader ) [type] => rel ) ) ) ) ) ) [field_ano] => Array ( [und] => Array ( [0] => Array ( [tid] => 88 [taxonomy_term] => stdClass Object ( [tid] => 88 [vid] => 5 [name] => 2019 [description] => [format] => filtered_html [weight] => 0 [vocabulary_machine_name] => a_o [rdf_mapping] => Array ( [rdftype] => Array ( [0] => skos:Concept ) [name] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => rdfs:label [1] => skos:prefLabel ) ) [description] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:definition ) ) [vid] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:inScheme ) [type] => rel ) [parent] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:broader ) [type] => rel ) ) [path] => Array ( [pathauto] => 1 ) ) ) ) ) [field_image] => Array ( [und] => Array ( [0] => Array ( [fid] => 1376 [uid] => 1 [filename] => joven-nota-idipron-reencuentro.jpg [uri] => public://joven-nota-idipron-reencuentro.jpg [filemime] => image/jpeg [filesize] => 92721 [status] => 1 [timestamp] => 1546609003 [rdf_mapping] => Array ( ) [alt] => Jóven con su madre en reencuentro [title] => Jóven con su madre en reencuentro [width] => 780 [height] => 374 ) ) ) [field_categoria_n] => Array ( [und] => Array ( [0] => Array ( [tid] => 52 [taxonomy_term] => stdClass Object ( [tid] => 52 [vid] => 6 [name] => Noticias Idipron [description] => [format] => filtered_html [weight] => 0 [vocabulary_machine_name] => categor_a_noticias [rdf_mapping] => Array ( [rdftype] => Array ( [0] => skos:Concept ) [name] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => rdfs:label [1] => skos:prefLabel ) ) [description] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:definition ) ) [vid] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:inScheme ) [type] => rel ) [parent] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => skos:broader ) [type] => rel ) ) [path] => Array ( [pathauto] => 1 ) ) ) ) ) [metatags] => Array ( [en] => Array ( [description] => Array ( [value] => Un emotivo encuentro entre una madre y su hija, tras muchos años sin verse y como un regalo de Navidad, se dio el 24 de diciembre en la ciudad de Bucaramanga ) [keywords] => Array ( [value] => familia, navidad, reencuentro, esperanza, joven, viaje, Colombia, Bucaramanga ) [og:image] => Array ( [value] => http://www.idipron.gov.co/sites/default/files/joven-nota-idipron-reencuentro.jpg ) [og:image:url] => Array ( [value] => http://www.idipron.gov.co/sites/default/files/joven-nota-idipron-reencuentro.jpg ) [og:image:secure_url] => Array ( [value] => http://www.idipron.gov.co/sites/default/files/joven-nota-idipron-reencuentro.jpg ) [og:image:type] => Array ( [value] => jpg ) [twitter:image] => Array ( [value] => http://www.idipron.gov.co/sites/default/files/joven-nota-idipron-reencuentro.jpg ) ) ) [rdf_mapping] => Array ( [rdftype] => Array ( [0] => sioc:Item [1] => foaf:Document ) [title] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => dc:title ) ) [created] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => dc:date [1] => dc:created ) [datatype] => xsd:dateTime [callback] => date_iso8601 ) [changed] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => dc:modified ) [datatype] => xsd:dateTime [callback] => date_iso8601 ) [body] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => content:encoded ) ) [uid] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => sioc:has_creator ) [type] => rel ) [name] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => foaf:name ) ) [comment_count] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => sioc:num_replies ) [datatype] => xsd:integer ) [last_activity] => Array ( [predicates] => Array ( [0] => sioc:last_activity_date ) [datatype] => xsd:dateTime [callback] => date_iso8601 ) ) [path] => Array ( [pathauto] => 0 ) [cid] => 0 [last_comment_timestamp] => 1546609003 [last_comment_name] => [last_comment_uid] => 1 [comment_count] => 0 [disqus] => Array ( [domain] => idipron [url] => http://www.idipron.gov.co/un-reencuentro-familiar [title] => Un reencuentro familiar en la Ciudad Bonita [identifier] => node/1016 [status] => 1 ) [name] => admin [picture] => 0 [data] => b:0; [entity_view_prepared] => 1 )